Fabula "El león y el ratón".
Hola!! Hoy les comparto una fabula y unas preguntas que te pueden servir como material de apoyo para abordar algún tema.
Espero que sea de su agrado.
El león y el ratón.
Adaptación
de la fábula de Esopo.
Érase una
vez un león que vivía en la sabana. Allí transcurrían sus días, tranquilos y
aburridos. El Sol calentaba tan intensamente, que casi todas las tardes,
después de comer, al león le entraba un sopor tremendo y se echaba una siesta
de al menos dos horas.
Un día
como otro cualquiera estaba el majestuoso animal tumbado plácidamente junto a
un arbusto. Un ratoncillo de campo que pasaba por allí, se le subió
encima y empezó a dar saltitos sobre su cabeza y a juguetear con su gran cola.
El león, que sintió el cosquilleo de las patitas del roedor, se despertó. Pilló
al ratón desprevenido y de un zarpazo, le aprisionó sin que el animalillo
pudiera ni moverse.
– ¿Cómo
te atreves a molestarme? – Rugió el león enfadado – Soy el rey de los animales
y a mí nadie me fastidia mientras descanso.
– ¡Lo
siento, señor! – dijo el ratón con un vocecilla casi inaudible – No era mi
intención importunarle. Sólo estaba divirtiéndome un rato.
– ¿Y te
parece que esas son formas de divertirse? – contestó el león cada vez más
indignado – ¡Voy a darte tu merecido!
– ¡No,
por favor! – suplicó el ratoncillo mientras intentaba zafarse de la pesada pata
del león – Déjeme ir. Le prometo que no volverá a suceder. Permita que me vaya
a mi casa y quizá algún día pueda agradecérselo.
– ¿Tu?
¿Un insignificante ratón? No veo qué puedes hacer por mí.
– ¡Por
favor, perdóneme! – dijo el ratón, que lloraba desesperado.
Al ver
sus lágrimas, el león se conmovió y liberó al roedor de su castigo, no sin
antes advertirle que no volviera por allí.
Pocos
días después, paseaba el león por sus dominios cuando cayó preso de una trampa
que habían escondido entre la maleza unos cazadores. El pobre se quedó enredado
en una maraña de cuerdas de la que no podía escapar. Atemorizado, empezó a
pedir ayuda. Sus rugidos se oyeron a kilómetros a la redonda y llegaron a oídos
del ratoncillo, que reconoció la voz del león. Sin dudarlo salió corriendo en
su auxilio. Cuando llegó se encontró al león exhausto de tanto gritar.
– ¡Vengo
a ayudarle, amigo! – le susurró.
– Ya te
dije que alguien como tú, pequeño y débil, jamás podrá hacer algo por mí –
respondió el león aprisionado y ya casi sin fuerzas.
– ¡No
esté tan seguro! No se mueva que yo me encargo de todo.
El ratón
afiló sus dientecillos con un palo y muy decidido, comenzó a roer la cuerda que
le tenía inmovilizado. Tras un buen rato, la cuerda se rompió y león quedó
libre.
– ¡Muchas
gracias, ratón! – sonrió el león agradecido – Me has salvado la vida. Ahora
entiendo que nadie es menos que nadie y que cuando uno se porta bien con los
demás, tiene su recompensa.
Se
fundieron en un abrazo y a partir de entonces, el león dejó que el ratoncillo
trepara sobre su lomo siempre que quisiera.
Moraleja: nunca hagas de menos a nadie
porque parezca más débil o menos inteligente que tú. Sé bueno con todo el mundo
y los demás serán buenos contigo.
Lomba (2017) El león y el ratón.Adaptación
de la fábula de Esopo.https://www.mundoprimaria.com/fabulas-para-ninos/el-leon-y-elraton/ Recuperado el 09 de Octubre del 2017.
Preguntas de apoyo.
¿Cómo se
llamó la fábula?
¿Quién es tu
personaje favorito?
¿Por qué
ayudo el ratoncito al león cuando estaba atrapado?
¿Por qué es
importante tratar bien a los demás?
¿Crees que
el ratoncito hizo bien al ayudar al león?
¿Cómo actuó
el león al final?

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